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Descripción archivística
ACTA_043-A-AN-2009-2011_PLENO
AN-SG-17-SP-57 · U.D.Simple · 2010-06-03
Parte de Asamblea Nacional

ACTA_043-A-AN-2009-2011_PLENO.pdf El Acta 043-A documenta la reinstalación de una sesión del Pleno de la Asamblea Nacional, dirigida por el presidente Fernando Cordero Cueva y con Francisco Vergara Ortiz como Secretario General, cuyo único punto sustantivo fue el conocimiento y votación del proyecto de Resolución presentado por la asambleísta Geoconda Saltos Espinoza, mediante el cual se exhorta a la Función Ejecutiva a declarar el estado de excepción en las provincias de Tungurahua, Chimborazo, Bolívar, Guayas y Los Ríos debido al incremento de la actividad eruptiva del volcán Tungurahua registrado el 28 de mayo de 2010. La resolución, fundamentada en los artículos 164 y 389 de la Constitución y en los antecedentes de los Decretos Ejecutivos Nos. 245 y 246 de febrero de 2010, dispone una serie de medidas orientadas a la atención de la población y los animales afectados, la reactivación económica-productiva del sector a través del Banco Nacional de Fomento, la incorporación de los damnificados al Programa de Protección Social del Ministerio de Inclusión Económica y Social, el fortalecimiento del monitoreo del Instituto Geofísico y la capacitación comunitaria en prevención de riesgos a través de la Defensa Civil, la Cruz Roja y el Cuerpo de Bomberos. Tras la lectura del texto, se sometió a votación, resultando en una primera instancia con 102 votos afirmativos, 3 negativos, 4 blancos y 4 abstenciones; a solicitud de rectificación del asambleísta Ernesto Borja, se repitió la votación, obteniéndose 100 votos afirmativos, 1 negativo, 8 blancos y 4 abstenciones, con lo cual la Resolución quedó aprobada.

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ACTA_194-2011-2013_PLENO
AN-SG-17-SP-121 · U.D.Simple · 2012-10-16
Parte de Asamblea Nacional

ACTA_194-2011-2013_PLENO.pdf Durante la sesión se presentaron tres solicitudes para modificar el orden del día: Virgilio Hernández propuso debatir una resolución que declarara asunto de Estado la defensa del Ecuador frente al laudo arbitral favorable a la petrolera OXY, al advertir que obligaría al país a pagar más de dos mil millones de dólares pese al incumplimiento contractual de la empresa, pero la propuesta y su rectificación fueron negadas con sesenta y un votos afirmativos; César Rodríguez planteó que el Pleno respondiera a las declaraciones del Ejecutivo sobre las facultades de fiscalización de la Asamblea y reafirmara la independencia de las funciones del Estado, moción que tampoco fue aprobada al obtener cincuenta y tres votos afirmativos; y Pedro de la Cruz solicitó tratar una resolución por el Día Mundial de la Alimentación, orientada a combatir el hambre, defender el derecho a la alimentación, la soberanía alimentaria y la agricultura familiar campesina, propuesta que inicialmente recibió sesenta y cuatro votos afirmativos, pero quedó sin aprobación después de la rectificación solicitada por Fernando Flores. Posteriormente se desarrolló el primer debate del proyecto destinado a derogar la Ley Especial del Sector Cafetalero, mediante el cual se propuso eliminar al Consejo Cafetalero Nacional —COFENAC— como entidad privada financiada con una contribución equivalente al dos por ciento de las exportaciones de café y trasladar la rectoría de las políticas, recursos y programas del sector al Ministerio de Agricultura, particularmente a la unidad encargada de reactivar los cultivos de café y cacao; la Comisión sostuvo que el proyecto sustitutivo originalmente presentado no podía aprobarse porque creaba organismos, fondos, becas, incentivos y otras obligaciones que aumentaban el gasto público y correspondían a la iniciativa del Ejecutivo, pero recomendó conservar la derogatoria, garantizar la participación de los productores y solicitar a la Contraloría un examen especial sobre el manejo de los recursos administrados por el COFENAC. Irina Cabezas explicó que el sector atravesaba una baja productividad, envejecimiento de las plantaciones, dependencia de importaciones y pérdida de competitividad, y señaló que el Estado planteaba renovar los cafetales, aumentar la producción, coordinar investigación, crédito, control de calidad, asociatividad y comercialización mediante el Ministerio de Agricultura, el INIAP, AGROCALIDAD, el Banco Nacional de Fomento y otras instituciones, sin dejar desprotegidas a las familias productoras. En oposición, Gilmar Gutiérrez difundió testimonios de Enrique Sabando y de varios productores de Manabí, Loja, Zamora, Sucumbíos, Bolívar y Orellana, quienes afirmaron que el COFENAC les había proporcionado asistencia técnica, capacitación, plantas, organización y apoyo para reactivar los cultivos, mientras el Ministerio y la banca pública no llegaban adecuadamente a sus territorios, por lo que solicitaron aplazar la derogatoria hasta contar con una alternativa efectiva. Gerónimo Yantalema manifestó que la derogatoria era constitucionalmente necesaria, pero advirtió que debía garantizar la continuidad de los derechos y beneficios existentes, como la investigación, los créditos preferenciales, la renovación de plantaciones y la asistencia a los pequeños productores, mediante una transición clara y una normativa alternativa; Virgilio Hernández defendió la derogatoria al considerar que el COFENAC respondía a un modelo que entregaba funciones públicas a entidades privadas y beneficiaba principalmente a comerciantes y exportadores, por lo que pidió que el Ministerio asumiera las competencias bajo vigilancia de la Asamblea; Jorge Escala rechazó la eliminación del organismo sin mecanismos que aseguraran créditos, precios justos y protección a los caficultores; Fausto Cobo formuló observaciones sobre la redacción y la incorrecta ubicación de disposiciones administrativas dentro del proyecto; y Luis Almeida sostuvo que el problema central era la falta de producción, financiamiento barato, asistencia técnica y renovación de cultivos, advirtiendo contra el incremento de la burocracia y el retorno de prácticas irregulares relacionadas con los cupos de exportación. Finalmente, el proyecto no fue sometido a votación por encontrarse en primer debate; se dispuso que continuara su trámite hacia el segundo debate después de incorporar las correcciones y observaciones presentadas, y la sesión fue clausurada ante el riesgo de perder el quórum. Intervinieron Virgilio Hernández, César Rodríguez, Pedro de la Cruz, Fernando Flores, Irina Cabezas, Gilmar Gutiérrez, Enrique Sabando, Gerónimo Yantalema, Jorge Escala, Fausto Cobo y Luis Almeida.

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ACTA_207-2011-2013_PLENO
AN-SG-17-SP-137 · U.D.Simple · 2012-12-04
Parte de Asamblea Nacional

ACTA_207-2011-2013_PLENO.pdf Durante la sesión se rindió homenaje a San Francisco de Quito por su aniversario de fundación, mediante la presentación de un video histórico, la intervención de Karina Panamá Quishpe —quien destacó la identidad, cultura, memoria y espíritu libertario de la ciudad— y la lectura de un acuerdo de saludo y reconocimiento a sus autoridades y habitantes. Posteriormente se aceptó la objeción parcial del Ejecutivo a la Ley Orgánica de Redistribución de los Ingresos para el Gasto Social, que reemplazó la referencia directa al MIES por la del ministerio rector y precisó que en las zonas fronterizas y amazónicas se priorizaría el Bono de Desarrollo Humano para adultos mayores y personas con discapacidad en situación de pobreza o vulnerabilidad; aunque se cuestionaron expresiones consideradas ambiguas, la falta de una garantía expresa para esos territorios, el uso electoral del bono y el cobro de servicios bancarios a las remesas, el allanamiento fue aprobado inicialmente con ochenta y un votos afirmativos y ratificado en la rectificación con ochenta y un votos afirmativos, tres negativos y veinte abstenciones. También se aprobó el Acuerdo de Complementación Económica entre Ecuador y Guatemala, dirigido a conceder preferencias arancelarias, eliminar obstáculos al comercio, ampliar las exportaciones, favorecer a las pequeñas y medianas unidades productivas y fortalecer la integración latinoamericana; debido al dictamen condicionado de la Corte Constitucional, se incorporó una declaración interpretativa para asegurar su aplicación conforme a la soberanía alimentaria y a la protección de la producción nacional. El acuerdo obtuvo noventa votos afirmativos y un blanco, mientras su reconsideración y la rectificación posterior fueron negadas. Finalmente se debatió el proyecto de rehabilitación de productores agropecuarios, artesanos y pescadores artesanales, que proponía reestructurar créditos y reducir o condonar intereses de deudas mantenidas con el Banco Nacional de Fomento; la Comisión recomendó archivarlo por considerar que implicaba recursos públicos reservados a la iniciativa del Ejecutivo, podía afectar la liquidez de la banca pública y contenía contradicciones técnicas, mientras sus defensores afirmaron que no se perdonaba el capital, sino que se buscaba recuperar una cartera castigada y permitir que pequeños productores afectados por fenómenos climáticos y exclusión crediticia volvieran a producir y acceder a financiamiento. La moción de archivo fue negada con treinta y un votos afirmativos, treinta y siete negativos y cinco abstenciones, resultado ratificado en la rectificación, por lo que el proyecto continuó su trámite y la sesión fue clausurada. Intervinieron Karina Panamá Quishpe, Francisco Velasco, Ramiro Terán, Luis Almeida, Nívea Vélez, Edwin Vaca, Fernando Flores, Fernando Bustamante, Francisco Ulloa, Fausto Cobo, Irina Cabezas, Silvia Salgado, Kléver García, Alfredo Ortiz, María Augusta Calle y Rider Proaño.

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ACTA_190-2011-2013_PLENO
AN-SG-17-SP-114 · U.D.Simple · 2012-09-27
Parte de Asamblea Nacional

ACTA_190-2011-2013_PLENO.pdf Durante la sesión, Marco Murillo propuso modificar el orden del día para que el Pleno eligiera las autoridades de la comisión encargada de analizar el informe presidencial sobre el cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo, debido a que había vencido el plazo para su instalación; sin embargo, la propuesta fue negada con cincuenta y un votos afirmativos, treinta y dos negativos y diecisiete abstenciones, y su rectificación volvió a ser rechazada con cincuenta y un votos afirmativos, treinta y tres negativos y quince abstenciones. Posteriormente se desarrolló el primer debate del proyecto de Ley de Agrobiodiversidad, Semillas y Fomento Agroecológico, destinado a proteger, recuperar y dinamizar la diversidad agrícola y los conocimientos ancestrales asociados; garantizar la producción, conservación, libre circulación, intercambio y acceso a semillas de calidad; fortalecer la agricultura familiar, campesina, agroecológica y orgánica; establecer bancos vivos de semillas y un Banco Nacional de Germoplasma; promover créditos preferenciales, asistencia técnica, compras públicas y mecanismos de regulación de precios; reconocer la participación de las comunidades, pueblos y nacionalidades; impulsar la investigación mediante el diálogo entre los conocimientos científicos y ancestrales; regular los monocultivos, la certificación, los registros, las infracciones y las sanciones; y mantener al Ecuador libre de cultivos y semillas transgénicas, respetando la excepción constitucional aplicable únicamente por razones de interés nacional y bajo estrictas normas de bioseguridad. En comisión general, Roberto Gortaire, Hilario Morocho, Fausto Falconí y Elizabeth Bravo defendieron la agroecología como alternativa frente al monocultivo, los agroquímicos, la pérdida de fertilidad, la concentración empresarial y la dependencia tecnológica; destacaron la contribución de los pequeños agricultores a la alimentación nacional, la capacidad de la producción orgánica para generar empleo y rentabilidad, la necesidad de proteger la salud de los consumidores y la importancia de impedir el ingreso de transgénicos y garantizar el libre intercambio de las semillas campesinas. María del Carmen Estévez y Gabriela Vásquez expusieron la experiencia ambiental del Colegio Víctor Mideros mediante el proyecto Muyu, que comprendía reforestación, huertos orgánicos, conservación e intercambio de semillas y educación para el consumo saludable y el cuidado de la naturaleza. Durante el debate legislativo se resaltaron la soberanía alimentaria, la igualdad de las mujeres rurales, el reconocimiento de los pueblos indígenas, afroecuatorianos y montubios, la protección de los saberes tradicionales, la necesidad de convertir a las comunas y organizaciones campesinas en sujetos de crédito y la importancia de que el Estado financie, asegure y adquiera parte de la producción agroecológica; también se discutieron la autoridad que debía administrar el germoplasma, la libertad de intercambio y comercialización de semillas, los incentivos tributarios, la relación de esta normativa con las leyes de aguas, tierras, comunas y biodiversidad, la prioridad concedida a determinados proyectos legislativos y la conveniencia de mantener un debate científico sobre la biotecnología sin desconocer la prohibición constitucional de los transgénicos. Jaime Abril propuso realizar una consulta prelegislativa al considerar que la ley podía afectar los derechos colectivos de los pueblos indígenas, afroecuatorianos y montubios, pero la moción no alcanzó la mayoría absoluta requerida: obtuvo inicialmente sesenta y un votos afirmativos y trece abstenciones y, en la rectificación solicitada por Ramiro Terán y Francisco Ulloa, sesenta y dos votos afirmativos y doce abstenciones; por ello, no fue aprobada y la sesión quedó suspendida con doce intervenciones todavía pendientes. Intervinieron Marco Murillo, Roberto Gortaire, Hilario Morocho, Fausto Falconí, Elizabeth Bravo, María del Carmen Estévez, Gabriela Vásquez, María Augusta Calle, Pedro de la Cruz, Gerónimo Yantalema, Jaime Abril, María Molina, Irina Cabezas, Eduardo Encalada y Lourdes Tibán.

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ACTA_190-A-2011-2013_PLENO
AN-SG-17-SP-115 · U.D.Simple · 2012-10-02
Parte de Asamblea Nacional

ACTA_190-A-2011-2013_PLENO.pdf Durante la sesión se continuó el primer debate del proyecto de Ley de Agrobiodiversidad, Semillas y Fomento Agroecológico, orientado a garantizar la soberanía alimentaria, proteger las semillas nativas y los conocimientos ancestrales, conservar la diversidad genética, fomentar la producción agroecológica y orgánica, establecer bancos vivos de semillas y un Banco Nacional de Germoplasma, y fortalecer a los pequeños y medianos agricultores mediante asistencia técnica, investigación, capacitación, créditos, seguros, precios de sustentación, compras públicas y sistemas de comercialización más justos. Aunque existió un respaldo general a la necesidad de proteger el campo y mejorar las condiciones de vida de los productores, se formularon observaciones sobre la falta de políticas para sustituir los agroquímicos por controles naturales de plagas, la posible utilización de cultivos alimentarios para producir biocombustibles, la obligatoriedad de registrar a las comunidades y organizaciones productoras, la necesidad de reducir o eliminar la intermediación, facilitar la venta directa entre productores y consumidores, otorgar créditos oportunos y seguros agrícolas, incorporar a los colegios técnicos agropecuarios, coordinar con los gobiernos locales, precisar el funcionamiento del Banco de Germoplasma, fortalecer las sanciones y evitar que la futura aprobación de un Código Agrario eliminara los avances alcanzados por esta normativa. El principal punto de controversia fue el tratamiento de las semillas y cultivos transgénicos: una parte de los legisladores defendió una prohibición estricta por los posibles riesgos para la salud, la contaminación de las semillas tradicionales, la pérdida de soberanía frente a las empresas transnacionales y los daños ambientales relacionados con el uso intensivo de herbicidas, por lo que se propuso incorporar principios de no contaminación, mecanismos de denuncia, responsabilidades civiles, administrativas y penales, y mayores garantías para impedir su ingreso no autorizado; otros señalaron que no debía enfrentarse de manera absoluta el conocimiento ancestral con la ciencia moderna, que era necesario diferenciar las semillas híbridas de las transgénicas, valorar los incrementos de productividad obtenidos mediante la investigación genética y sustentar cualquier prohibición en estudios científicos rigurosos, considerando además que la Constitución contempla una excepción por razones de interés nacional. También se planteó realizar una investigación nacional o establecer una moratoria antes de adoptar una decisión definitiva, tomando en consideración las experiencias contradictorias de países que permiten o prohíben estos cultivos y evitando que el debate se resolviera únicamente por criterios políticos o emocionales. Asimismo, se insistió en que el proyecto debía someterse a consulta prelegislativa por su posible afectación a los derechos colectivos de las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, afroecuatorianas y montubias; Marisol Peñafiel elevó nuevamente este planteamiento a moción, mientras Lourdes Tibán y Luis Morales sostuvieron que la consulta constituía un mandato constitucional que no debía depender de una mayoría circunstancial del Pleno, y Susana González pidió escuchar directamente a las organizaciones agropecuarias y permitir que los productores expresaran qué semillas deseaban utilizar. Intervinieron Betty Carrillo, Ramón Vicente Cedeño, Mercedes Diminich, Kléver García, César Rodríguez, Fernando Bustamante, Jorge Escala, Marisol Peñafiel, Rafael Dávila, Pedro de la Cruz, Lourdes Tibán, Luis Morales, Rocío Valarezo, Henry Cuji, Francisco Velasco, Luis Almeida y Susana González; finalmente, no se votó la consulta prelegislativa ni se cerró el primer debate, pues la sesión fue suspendida mientras todavía existían nuevas solicitudes de intervención, quedando pendiente su posterior reinstalación.

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